Por Mar Duque, Presidente de Asamblea General de AFBEL, para LA CELOSÍA

Cerca de 3.000 empleos se perderían en España, según Mar Duque, directora general de la Asociación Española de Fabricantes de Bienes de Equipo Eléctricos.

La industria española de los transformadores eléctricos hace lobby en Bruselas, junto a la patronal europea, para evitar los graves perjuicios que le acarrearía la adopción por la Comisión Europea de medidas antidumping contra la importación de acero eléctrico de grano orientado (GOES) que representa el 0,16% de la producción mundial de acero. El GOES se utiliza casi exclusivamente para la producción de transformadores y puede representar hasta 50% de su costo. Una queja por dumping de cuatro productores europeos de acero, a través de Eurofer, que denuncia importaciones de China, Japón, la República de Corea, Rusia y los Estados Unidos es investigada por la CE.  De ser aceptada causará un grave daño al sector.

“No hay ningún caso de antidumping. Los precios de las importaciones de fuera de la UE son mayores que las comunitarias. La única razón para importar es la falta de suministro en el mercado europeo”, asegura a La Celosía, Mar Duque Sanchidrián, directora general de la Asociación Española de Fabricantes de Bienes de Equipo Eléctricos (AFBEL). Como responsable de las negociaciones en Bruselas alerta que de aplicarse las medidas arancelarias, debido a la escasez de la materia prima, los transformadores fabricados en Europa serán más caros lo que los hace menos competitivos que los de fuera de la UE. Desde la patronal europea T&D Europe se oponen firmemente a la introducción de medidas antidumping que pondrían en peligro 30.000 puestos de trabajo cualificados en la UE. Unos 3.000 empleos (10%),  corresponderían a España, según confirma Mar Duque.

La industria de los transformadores (el parque español supera las 600.000 unidades) es particularmente dependiente de las importaciones de GOES. La utilización de este material contribuye a menores pérdidas de energía, menos ruido y un menor impacto ambiental. La introducción de medidas antidumping provocaría un aumento de hasta el 15% de los costes de producción del transformador. El aumento de los costos desencadenaría la relocalización de la producción a países fuera de la UE. Tanto desde AFBEL como desde T&D Europe alertan que las medidas antidumping dificultan la aplicación del Reglamento de Eco-Diseño de la UE para obtener transformadores más ecológicos. Con el fin de reducir el consumo de energía en la Unión Europea, esta normativa establece normas más estrictas para los aparatos eléctricos en busca de una mayor eficiencia.

Tras la denuncia del lobby del acero, hecha publica en agosto de 2014, la Comisión Europea aprobó en mayo pasado medias provisionales antidumping tras  llegar a la conclusión en esta etapa de la investigación que la industria de la Unión ha sufrido un perjuicio importante. La investigación entra en su fase definitiva el próximo tres de septiembre, y el veredicto final se conocerá en noviembre.

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