La electrificación de la demanda es uno de los objetivos del PNIEC 2021-2030 y el proyecto de ley anunciado por el Gobierno contribuirá al progreso de la electrificación de los sectores difusos, reduciendo sus emisiones y mejorando la eficiencia energética en lo usos de la energía de la que se beneficiarán los consumidores

El lanzamiento del anteproyecto de Ley para la creación de un Fondo Nacional para la Sostenibilidad del Sistema Eléctrico contribuirá al progreso de la electrificación de los sectores difusos, reduciendo sus emisiones y mejorando la eficiencia energética en los usos de la energía de la que se beneficiarán todos los consumidores según ha anunciado AFBEL, la Asociación Española de Fabricantes de Bienes de Equipo Eléctricos de Alta y Media Tensión, que aplaude este tipo de iniciativas por arrastrar a la industria y sociedad hacia una nueva economía verde.

Con este Fondo Nacional para la Sostenibilidad del Sistema Eléctrico, que se pondrá en marcha en los próximos cinco años, se van a cubrir parte de los costes regulados que financian las primeras generaciones de renovables, la cogeneración y los residuos de la factura eléctrica. Esto permitirá el abaratamiento del recibo de la luz que beneficiará por un lado a todos los consumidores domésticos, en especial a los más vulnerables, y favorecerá por otro lado la competitividad de la industria nacional, especialmente la de los consumidores electro intensivos.

Según Guillermo Amann, Presidente de la Asamblea General de AFBEL, “al abaratar a la sociedad el consumo de la luz, se consigue dar una señal clara al ciudadano y a la industria a la hora de decidir apostar por la energía limpia en forma de electricidad”. De un lado, los productos domésticos sin emisiones como el vehículo eléctrico o la calefacción con bomba de calor serán más atractivos para el consumidor de a pie, mientras que, desde el punto de vista de la industria, se mejorará el retorno de la inversión de sus procesos de descarbonización. “Esto fomentará la apuesta decidida de la sociedad por la electrificación de la economía. Apuesta que soportan decididamente los fabricantes de bienes de equipo eléctrico españoles”, explica Amann.

El hecho de que todos los usos de la energía contribuyan al sostenimiento del coste de las renovables, la cogeneración y los residuos viene a reconocer una distribución más equitativa de los costes ambientales y se puede considerar un paso importante para una transición energética justa.

Por ello, AFBEL entiende que se trata de una medida razonable, equitativa, que equilibra el terreno de juego y que está en línea con el principio de neutralidad tecnológica, de manera que todos los vectores energéticos contribuyan a la descarbonización y no solo el vector eléctrico, penalizado hasta ahora con la mayor parte de los costos de la ineludible transición energética.

Para AFBEL esta iniciativa está alineada con las recomendaciones del Semestre Europeo entre las que se ve reflejada la necesidad de que España acometa una reforma fiscal para facilitar una economía baja en carbono, internalizando el daño medioambiental. “Queremos señalar que la recepción de fondos europeos del Plan de Recuperación está ligada a la concreción de políticas coherentes con las recomendaciones del Semestre Europeo” comenta Guillermo Amann.

Finalmente, esta medida sigue la línea de las que se han adoptado en otros países de nuestro entorno como Alemania, Dinamarca y Francia, que están dando pasos para implementar reformas fiscales medioambientales basadas en el principio de “quien contamina paga”, o lo que es lo mismo, introducir un impuesto sobre las emisiones netas reales de CO2 para que los combustibles fósiles contribuyan a financiar las energías renovables, reduciendo así los cargos que por ellas pagaban todos los consumidores de electricidad en sus facturas.

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