Por Mar Duque, Directora General de AFBEL, para el especial 20 Aniversario de Energética XXI

 

Impulsar el desarrollo y el crecimiento del sector, promoviendo la integración y utilización competitiva de las tecnologías más eficientes para colaborar en el desarrollo energético de la sociedad española a través de la optimización de sus infraestructuras eléctricas y el uso de la electricidad, siempre ha sido nuestra misión.

En la actualidad, el Sector de Bienes de Equipo Eléctrico sostiene una mano de obra de aproximadamente 30.000 puestos de trabajo (directos e indirectos), alcanzando en 2020 una facturación de 4.000M€ a nivel nacional, donde el 40% se obtiene de mercados internacionales.

Durante la emergencia sanitaria del pasado marzo, este sector demostró ser esencial e imprescindible para mantener el suministro de las redes y de las infraestructuras indispensables para la economía y la sociedad.

Todo tipo de servicios críticos pudieron asegurar la continuidad de sus sistemas eléctricos gracias a los operadores de transporte y distribución y a los de generación eléctrica. Operadores que han seguido contando con nuestros productos y servicios de forma ininterrumpida.

No obstante, la Industria de Bienes de Equipo Eléctrico ha sufrido profundas transformaciones en los últimos 20 años. Entre los años 2000 y 2010 el sistema eléctrico experimentó un incremento de casi el 50% de la potencia instalada en generación, junto con la evolución y refuerzo de las redes de transporte y distribución y la transformación del consumo de energía eléctrica. Para todo ello, nuestros asociados dieron respuesta en forma de productos y servicios innovadores.

Este incremento se debió al boom de la construcción y de la generación renovable que supuso un efecto tractor en el sector de Bienes de Equipo Eléctrico permitiendo su desarrollo tecnológico. Desde entonces, este sector se ha caracterizado por ser netamente innovador, posicionándose en la cabecera tecnológica europea.

La crisis económica sufrida a finales de la primera década de este siglo marcó un antes y un después en nuestro sector ya que, aunque el impacto no se apreció hasta 2009, el nivel de la facturación a nivel nacional decreció estrepitosamente. La exportación irrumpió entonces como única salida forzando la mejora de la competitividad y de los procesos necesarios para ser competitivos en el mercado exterior.  Con esta visión, la Industria de Bienes de Equipo pasó a exportar el 40% de su producción ya en 2012.

La liberalización del mercado eléctrico a nivel europeo e internacional ha sido otro de los hitos importantes en la trayectoria del Sector de Bienes de Equipo Eléctrico. Al aumentar la complejidad de la gestión de la red aparecieron en la escena nuevos actores. Comercializadores, agregadores, proveedores de servicios energéticos y consumidores, que son a su vez pequeños generadores dispersos, percibiendo la oportunidad de negocio que se abría ante ellos, entraron dispuestos a participar y competir en el nuevo escenario.

La innovación tecnológica es la seña de identidad de la Industria de Bienes de Equipo Eléctrico, sobre todo a nivel de distribución.

Para dar respuesta a la nueva situación, diferentes tecnologías de comunicación se despliegan en un auténtico sistema nervioso que conecta nuevos dispositivos de captación y procesos de información, entre sí y con aplicaciones de software que convertirán a la red en un sistema capaz de reaccionar de forma autónoma ante las cambiantes condiciones de operación. Electrónica de potencia, dispositivos de almacenamiento y cargadores de vehículos eléctricos, ya forman parte del nuevo paisaje tecnológico en torno a la red eléctrica.

Pero no todo es tecnología. Surge en estos tiempos la necesidad de introducir cambios en el sistema regulatorio para crear un espacio estable de participación de todos los actores involucrados que incentive la inversión para el despliegue de la inteligencia en la red, así como la investigación, el desarrollo y la innovación (I+D+i), que proporcione soluciones industriales, óptimas y eficientes. En la nueva normalidad, el Sector de Fabricantes de Tecnología para la red eléctrica es más crítico que nunca para relanzar la actividad económica.

Y si la digitalización ya era clave antes de la covid-19, en la nueva normalidad lo será aún más y, sin duda, las inversiones se mantendrán en esta línea.

Porque para hacer la red de distribución más resiliente es necesario digitalizarla. Los diferentes proyectos piloto que se han realizado en toda Europa por parte de nuestros asociados, la mayor parte de ellos exitosos, han demostrado que el estado del arte de la tecnología se encuentra a la altura de la necesidad. Y muchos de los tecnólogos y fabricantes de componentes y sistemas inteligentes que lo han hecho posible, son españoles. Es hora de pasar de los pilotos al despliegue masivo de las tecnologías probadas.

Las empresas que constituyen AFBEL son conscientes de su responsabilidad como actores y proveedores de tales soluciones y aceptan el reto de mantener el esfuerzo en I+D+i necesario para colocar y mantener a nuestro país en una posición de liderazgo en la evolución hacia el nuevo paradigma.

 

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